jueves, 22 de septiembre de 2016

"EL MEJOR DOCUMENTAL ES EL QUE CONSIGUE INTERPELAR AL PODER MÁS ALLÁ DE LA PANTALLA"

Entrevista a Jorge Falcone por Marcela Bellagamba

(Carrera de Sociología de la UBA)

















Qué tipo de actividad realiza y en qué área se desempeña actualmente. ¿Tiene conexión con el Movimiento de Documentalistas? ¿En qué consiste?

Soy realizador de contenidos para cine y TV y docente universitario de lenguaje audiovisual. Formo parte del Movimiento desde comienzos de 2002, participando como co organizador y jurado en festivales e investigador en la materia.

Por qué trabaja ahí. ¿Cómo se vinculó con dicho espacio? ¿Elige seguir allí? ¿Porqué?

Como trabajador de la cultura, es el espacio en que me reconozco. Ingresé al cabo de recibir una comunicación vía correo electrónico, contactándome con su mentor, el realizador Miguel Mirra. Me contiene la filosofía antisistémica y ajena a todo espacio institucional - ya sea político o gremial - que profesa dicho colectivo.

¿Qué implica crear un movimiento de documentalistas?

Oportunamente supuso sentar una postura autogestiva, intransigente, y solidaria con el Nuevo Movimiento Social emergido hacia el Argentinazo de 2001, basada en hacer documentales CON y no SOBRE los sujetos sociales.

¿Qué papel desempeñan los documentalistas en el movimiento?

Desde nuestros orígenes hemos venido acompañando e intentando reflejar en nuestras producciones la afligente realidad nacional y de Nuestra América, tratando de aportar materiales que estimularan el pensamiento crítico de su público.

¿Cuáles son las estrategias y/o prácticas para difundir y distribuir los documentales? ¿De qué recursos materiales y simbólicos disponen?

En tanto procuramos llegar a un destinatario con capacidad de poner en acto la resolución de los dilemas que plantea nuestra labor, prácticamente hemos prescindido del circuito comercial de exhibición cinematográfica creando nuestros propios canales de difusión a través de centros culturales, cooperativas, o locales de organizaciones sociales amigas, contando en la mayoría de los casos con la colaboración organizativa y a menudo económica suministrada por dichos espacios, hasta ganarnos merced a nuestra independencia un lugar de referencia en el campo de la comunicación y la cultura, a nivel nacional e incluso regional.

¿Cómo se va construyendo un nuevo espacio cultural alternativo para la reflexión y la crítica? ¿Porqué es indispensable para la comunidad?

Dado que hemos ido transitando desde Sociedades del Disciplinamiento en que se sometía a la comunidad por la fuerza a estas otras Sociedades del Control en que se la sojuzga a partir de la concentración mediática y el establecimiento de un pensamiento único, nos parece tan necesario como urgente potenciar voces e imágenes alternativas que construyan sus propias cajas de resonancia desde abajo hacia arriba y desde la periferia al centro.

 ¿En qué consiste el concepto de  autogestión  social  y solidaridad compartida del movimiento?

En no aceptar recursos del aparato del Estado y procurar los propios, ya sea desde la co producción tradicional o el novedoso financiamiento colectivo on line (crowdfunding), y en desarrollar proyectos en co autoría con los sujetos sociales a abordar (empresas recuperadas, piqueteros, asambleas barriales, luchadores por los DDHH, organizaciones socioambientales, etc.)

¿Qué piensa sobre los medios de comunicación de masas, especialmente el cine? ¿Existen obstáculos y dificultades en las representación de los sujetos?

Salvo en el vasto entorno inaugurado por la innovación tecnológica - blogósfera y emisoras de radio y TV vía streaming -, la ofensiva conservadora ha limitado notablemente los espacios consagrados a aportar a una pluralidad de voces e imágenes. El shock tarifario que padecemos también ha contribuido a limitar los consumos que no son de primera necesidad, lo cual siempre impacta negativamente en el campo de la cultura y el arte. En el caso específico del cine, salvo en los Espacios INCAA aún dedicados a difundir la producción nacional menos comercial, el precio de la entrada al cine se ha ido por las nubes, lo que genera un público cada vez más selecto. Y los festivales de mayor gravitación, como Mar del Plata o el BAFICI, últimamente se han ido consagrando a la divulgación del cine mainstream o de productos experimentales sumamente elitistas y bastante distanciados de las urgencias que padece nuestro pueblo. Este contexto contribuye a que el cine industrial con mayores chances de circulación masiva también se dirija a un público de sectores medios que conservan capacidades de consumo suntuario, lo cual condiciona a que sea más frecuente estrenar filmes sobre mujeres aburridas en un country, como "Las viudas de los jueves", que abordar las pésimas condiciones de trabajo de un peón santiagueño, como en "El Patrón".

Si encontrase alguna, ¿cómo resuelven esos obstáculos y remueven las dificultades?

Nuestro quehacer se ha orientado a poner sobre el tapete problemáticas generalmente ausentes de - o tergiversadas por - la agenda mediática, como las nuevas formas de organización y lucha política o el genocidio socioambiental en curso, y siempre han sido sus protagonistas quienes han aportado a multiplicar canales para la circulación de dicho material.

¿Qué perspectivas tiene con respecto al campo de la cultura y la comunicación? ¿Qué atributos le confiere al documental? ¿Cuál sería a su criterio el carácter de un buen documental? ¿Qué diferencia existe entre el documental y la ficción? ¿Qué expectativas tiene en relación a la producción documental?

La cultura es un fenómeno vivo e inherente a los pueblos, por lo que a la larga no puede ser sofocado, y las redes sociales - donde el poder no siempre se sale con la suya - potencian actualmente el eco de las producciones alternativas. Debido a su pacto de lectura, que demanda cierta concentración en el desarrollo y fundamentación de un tema, el documental tiene un potencial desalienante del que carecen los noticieros televisivos, sujetos a un perverso zapping informativo que alterna entre el drama y la frivolidad. A mi criterio, el mejor documental es el que consigue interpelar al poder más allá de la pantalla, como ha ocurrido por ejemplo con "Awka Liwen", de Osvaldo Bayer y Mariano Aiello, que puso contra las cuerdas a la familia Martínez de Hoz. Se trata de un tipo de cine portador de un cierto estatuto de verdad que no se le exige al de ficción, mayormente condicionado por la industria del entretenimiento. Hoy el paradigma digital ha permitido abaratar costos, miniaturizar dispositivos de registro, y tornar sumamente accesible la posibilidad de facturar producciones autónomas con enorme dignidad, lo cual redunda en un incremento exponencial de material documental que comienza a colapsar los circuitos tradicionales de exhibición  creando la necesidad de inventar otros, todo lo cual responde a la irrupción de una nueva generación ávida por difundir y consumir verdades, que se ha vuelto a enamorar del cine que venimos revisando.

¿Concibe al contenido del documental como una trasmisión de significado e información?

Definitivamente. Abundan documentales con enorme capacidad de provocación, como lo demuestra la obra de la colega Malena Bystrowicz, por citar un ejemplo que se destaca sobre otros.

¿Está convencido de que el documental es acción? ¿De qué tipo es la que emprende? 

Como expresara antes, el documental de tipo político, social o antropológico está llamado a movilizar conciencias para que pasen a ejercer una acción transformadora de la realidad, siempre destinada a ennoblecer la condición humana.-

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